Roberto Ucero Lozano

Descubrí la Fisioterapia, esta preciosa profesión, como consecuencia de una lesión durante mis años de instituto mientras practicaba mi otra gran pasión, el voleibol, y desde el primer momento fue un flechazo.

Comencé mis estudios en la Universidad de Alcalá en 1998, y tras finalizar, trabajé durante un par de años en Madrid y un buen día decidí coger el coche y las maletas e irme a Francia, donde estuve varios años desarrollando mi labor en el medio rural. Al regresar, decidí trabajar por cuenta propia y abrir mi propio centro.

Desde hace un tiempo combino mi labor como fisioterapeuta en el medio empresarial y la práctica privada con la docencia en la universidad. A todo eso le añadí hace aproximadamente un año, el cargo de vocal para Europa, dentro de la Asociación Española de Terapeutas de Mano (AETEMA).

Todo esto lo compagino con mi familia, amigos y mi recién estrenada paternidad.